El mar y mi corazón
Sé que a las palabras se las lleva el viento, pero a veces tienen un orden armonioso o no, a veces tienen un orden que al leer los ojos se pierden en los espacios que generan pensamientos. La inmensidad es tan grande como vos lo creas.
El mar es algo majestuoso, es un contacto con la naturaleza único. Podes ir a la montaña y observar sus prominentes formas y colores, algunas personas capacitadas y locas de la vida la escalan y quizás en las alturas donde el viento debe ser mas fuerte sienten un contacto especial, pero con el mar es distinto, podes observarlo durante mucho tiempo y las olas nunca van a ser las mismas y bañarte de él es algo especial, mayor contacto con el mundo o la naturaleza que ese creo que no hay.
El mar es como el corazón, la primera vez que tus pies tocan el agua la sentís helada, luego de a poco te acostumbras y te vas metiendo de a pasos cortos, pero en un punto las olas se empiezan a hacer mas grandes y empiezan a rechazarte es decir te van alejando con sus fuerzas. En el momento que atraviesas toda esa tempestad hay una calma absoluta, quiere decir que atravesaste sus ruidos, su desconfianza, sus olas de incertidumbres, sus caprichos y desdichas. El corazón es exactamente igual, al menos el mio.
Hoy capturé palabras olvidadas
que volaban con el viento de las olas
Tengo el corazón recién bañado
en aguas pulcras
Voy a dejarme sucumbir ante
la tempestad
y con el brillo de mi corazón
atravesaré cualquier cosa
que se interponga entre
la calma y mi conciencia
Quizás no creas en estas
palabras
Déjame decirte que no son
olvidadas
Las capturé para vos
Déjame decirte que
deseo estar con vos
en la calma que avecina
la suavidad de la caricia
de tus pómulos
en la sensación de las
plantas de los pies
en las esquinas poco iluminadas
de sombras siniestras
en los días festivos y no
en los te y en los quiero
en los hola y en los hasta pronto
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