Las tortugas
Me gusta el sabor de mis uñas,
de mis dedos,
de mis lágrimas,
de mi sangre,
también me gusta el dulce sabor del viento
que sopla mi cuello en tres direcciones
y el sonido del silencio
recordándonos la soledad y existencia de las cosas
de mis dedos,
de mis lágrimas,
de mi sangre,
también me gusta el dulce sabor del viento
que sopla mi cuello en tres direcciones
y el sonido del silencio
recordándonos la soledad y existencia de las cosas
La poesía hecha eco
que brota detrás de la montaña
donde el sol y la luna
simpatizan satíricamente
con la divinidad
donde las tortugas
construyen mundos
para las generaciones pasadas
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